CERVEZA MEDIEVAL: EL SABOR DE SANTANDER QUE SE CONVIERTE EN CERVEZA
Una historia de emprendimiento, cacao, tradición e innovación que nace en Floridablanca
Por: Buscacity Gourmet
Publireportaje: Oscar Fernandfo Cortes. CEO buscacity.com
Hay productos que simplemente se fabrican, y hay otros que cuentan una historia.
Una historia de territorio, de familia, de emprendimiento, de ingredientes propios y de personas que decidieron creer que en Santander también era posible crear una cerveza con identidad, carácter y un sello profundamente regional.
Ese es el caso de Cerveza Medieval, un proyecto que nació de manera artesanal en la vereda Casiano Bajo, en Floridablanca, Santander, y que con el paso del tiempo ha logrado transformar una iniciativa inicialmente experimental en una propuesta cervecera que hoy busca conquistar nuevos paladares y convertirse en una experiencia para quienes quieren descubrir los sabores de nuestra tierra.
Al frente de este proyecto está Javier Vargas, CEO de Cerveza Medieval, quien recibió a Oscar Fernando Cortés, director de Buscacity, para conversar sobre los orígenes de la cervecería, el proceso de elaboración, las diferentes variedades y, especialmente, sobre una apuesta que tiene un profundo significado para Santander:
hacer cerveza utilizando el cacao de nuestra propia tierra.
Hay historias que comienzan con una idea sencilla y terminan convirtiéndose en una experiencia capaz de representar todo un territorio. La historia de Cerveza Medieval, una propuesta artesanal que nace en la vereda Casiano Bajo, en Floridablanca, Santander, es precisamente una de ellas.
https://www.youtube.com/watch?v=KhnV-LI7iHs
En esta oportunidad, Buscacity Gourmet quiso conocer de cerca el origen, la evolución y los secretos de una cerveza que ha encontrado en los productos de nuestra tierra una fuente permanente de inspiración. Para ello, nuestro director, Oscar Fernando Cortés, sostuvo un amable diálogo con Javier Vargas, CEO de Cerveza Medieval, quien nos abrió las puertas de su proyecto y nos contó cómo una iniciativa que comenzó de manera experimental fue tomando forma hasta convertirse en una propuesta que hoy busca conquistar nuevos paladares.
Hablar con Javier es descubrir que detrás de una botella existe mucho más que una bebida. Existe un proceso, tiempo, dedicación, investigación y, sobre todo, una profunda conexión con Santander.
La conversación comenzó precisamente por una de las inquietudes que más llama la atención alrededor de Cerveza Medieval.
Oscar Fernando Cortés: Javier, sabemos que Cerveza Medieval ha trabajado diferentes sabores y que en algún momento tuvieron una cerveza que incorporaba guayaba. ¿La cerveza Medieval contiene guayaba?
Javier Vargas: Sí. Hace un tiempo hicimos una cerveza que contenía guayaba, fue parte de un proceso de desarrollo. Pero hoy tenemos una cerveza mucho más santandereana todavía: la cerveza con cacao. Recordemos que Santander es uno de los principales productores de cacao en Colombia y por eso decidimos sacar una cerveza con cacao. También tenemos una cerveza de guayaba con maracuyá.
La respuesta de Javier resume buena parte de la filosofía de la cervecería: experimentar, buscar nuevos sabores y, al mismo tiempo, mirar hacia el territorio para encontrar ingredientes que puedan convertirse en parte de una experiencia diferente.
El cacao ocupa hoy un lugar especial dentro de esa búsqueda. Santander tiene una importante tradición cacaotera y Cerveza Medieval decidió llevar ese producto a un universo que, a primera vista, podría parecer distante: el de la cerveza artesanal.
Pero precisamente ahí está la innovación.
En lugar de limitarse a utilizar ingredientes tradicionales, la cervecería comenzó a explorar las posibilidades del cacao santandereano y sus diferentes derivados, incorporando elementos como el mucílago, la masa y la cascarilla del cacao dentro de sus procesos.
La intención no es solamente agregar un sabor.
Es contar una historia.
Es llevar a una botella parte de la identidad de Santander.
Y es demostrar que un producto agrícola de nuestra región puede encontrar nuevas posibilidades cuando se combina con creatividad, conocimiento y emprendimiento.
Oscar Fernando Cortés: Hablemos de las variedades de Cerveza Medieval. ¿Cuántas tienen actualmente y en qué se diferencian de las cervezas tradicionales?
Javier Vargas: Nosotros tenemos en este momento cinco registros de INVIMA de nuestras cervezas. Tenemos la cerveza dorada, que es refrescante y suave; la cerveza roja, que tiene un toque irlandés y es un poco más tostada; tenemos la cerveza de trigo, que es una típica cerveza de verano de Alemania; también tenemos la cerveza negra, que es una edición más robusta y que incorpora de manera creativa el cacao de la región. Y tenemos además la cerveza de cacao San Vicente 45, que se encuentra en proceso de elaboración.
Cinco propuestas, cinco personalidades y una misma filosofía: crear cervezas que tengan identidad.
La Dorada representa una alternativa refrescante y suave. La Roja busca ofrecer una experiencia más tostada, inspirada en ciertos perfiles de la tradición irlandesa. La Cerveza de Trigo se acerca a los estilos alemanes asociados con las bebidas de verano, mientras que la Negra apuesta por un carácter más robusto y encuentra en el cacao de la región uno de sus elementos diferenciadores.
Y mientras algunas de estas variedades ya hacen parte de la propuesta de la cervecería, otras continúan evolucionando, como la cerveza de cacao San Vicente 45, que se encuentra en proceso de elaboración.
En este punto de la conversación surge otra palabra fundamental cuando hablamos de cerveza: la malta.
Oscar Fernando Cortés: Javier, ¿qué es la malta?
Javier Vargas: La malta es la cebada, que genera un proceso que se llama malteo. Lo que hacemos es tomar la cebada, hidratarla, dejarla germinar y después hacer un proceso de secado. Este proceso la deja como una cebada dorada, que es lo que llamamos malteo, y con ella se procesan las cervezas claras.
Detrás de una cerveza existe entonces todo un universo de procesos que muchas veces el consumidor desconoce. La selección de los ingredientes, la preparación, los tiempos, la fermentación y cada una de las etapas terminan determinando las características que finalmente llegan a la copa.
En Cerveza Medieval ese proceso adquiere además una dimensión artesanal.
La historia de la empresa se remonta a los primeros experimentos realizados por Javier Orlando Vargas junto a familiares y amigos. Lo que inicialmente fue una experiencia casera comenzó poco a poco a convertirse en un proyecto empresarial.
La producción en la finca familiar ubicada en Casiano Bajo, Floridablanca, requiere tiempo y paciencia. Una tanda puede tardar cerca de tres meses, lo que permite comprender que detrás de cada producto artesanal existe una dedicación que no puede acelerarse simplemente con la intención de producir más.
Con el paso del tiempo, Cerveza Medieval comenzó a salir de ese entorno inicial y a encontrarse con nuevos públicos. La participación en ferias regionales, espacios gastronómicos y eventos agroindustriales permitió que más personas conocieran una propuesta que llevaba consigo una característica muy particular: su conexión con el territorio.
Y es precisamente esa conexión la que hace interesante la historia.
Santander no solamente está presente en el lugar donde se produce la cerveza.
Está presente en sus ingredientes, en su gente, en la manera de emprender y en la intención de construir un producto que pueda hablar de la región.
El cacao es quizá el mejor ejemplo.
El departamento tiene una importante producción cacaotera y Cerveza Medieval encontró allí una oportunidad para innovar. El mucílago, la masa y la cascarilla se convierten en elementos que permiten explorar nuevas posibilidades dentro de la elaboración de la cerveza.
Es una forma diferente de entender el producto local.
El cacao no tiene que quedarse exclusivamente en una barra de chocolate. Puede convertirse en ingrediente, en experiencia, en innovación y también en una nueva manera de contar la historia de un territorio.
Y eso es precisamente lo que está ocurriendo con Cerveza Medieval.
Una cerveza puede ser una bebida, pero también puede ser una puerta de entrada a una región.
Puede despertar curiosidad por conocer el lugar donde se produce, las personas que están detrás de ella y los ingredientes que la hacen diferente.
Por eso la historia de Cerveza Medieval también está relacionada con el turismo gastronómico y rural.
El proyecto tiene la posibilidad de ofrecer experiencias de cata y recorridos en la finca, permitiendo que el visitante conozca de cerca el proceso y descubra el entorno donde nace la cerveza.
Y aquí aparece una tendencia cada vez más importante: viajar ya no significa solamente conocer monumentos o paisajes. También significa probar, conversar, experimentar y descubrir los sabores de cada territorio.
En ese sentido, una cerveza artesanal puede convertirse en un atractivo turístico.
Quien llega a Santander puede descubrir sus paisajes, su gastronomía, su cultura y también sus emprendimientos.
Cerveza Medieval forma parte de esa nueva generación de proyectos que entienden que la identidad local puede convertirse en una experiencia para visitantes y consumidores.
Su presencia en diferentes escenarios y eventos ha permitido ampliar ese contacto con el público. La cervecería ha participado en espacios como PolaFest y en ferias agroindustriales y regionales, escenarios donde el producto puede encontrarse directamente con quienes quieren probar algo diferente y conocer la historia que existe detrás de cada botella.
También es posible encontrar y degustar Cerveza Medieval en el complejo turístico del Cerro del Santísimo, uno de los lugares representativos de Floridablanca, y cuenta con distribución en puntos de la Mesa de los Santos, además de pedidos directos a través de sus canales digitales.
Todo esto demuestra que la historia de un emprendimiento local puede ir mucho más allá de su lugar de origen.
Puede comenzar en una finca familiar y terminar en la mesa de un restaurante, en un evento gastronómico, en un destino turístico o en las manos de alguien que simplemente quiere descubrir una cerveza diferente.
Pero quizá lo más importante de esta historia no sea solamente la variedad de cervezas que produce Cerveza Medieval.
Lo verdaderamente interesante es la decisión de crear desde el territorio.
En tiempos en los que muchas marcas buscan diferenciarse, la identidad se convierte en uno de los activos más importantes. Y Cerveza Medieval tiene algo que no se puede fabricar artificialmente: una historia propia.
Está en Floridablanca.
Está en Casiano Bajo.
Está en Santander.
Está en el cacao.
Está en el trabajo artesanal.
Está en la experimentación.
Está en una familia que decidió comenzar a producir cerveza y en un emprendimiento que continúa buscando nuevas formas de crecer.
Durante nuestra conversación, Javier Vargas dejó claro que la cerveza artesanal es también un proceso de aprendizaje permanente. Cada variedad representa una búsqueda y cada nuevo producto abre la posibilidad de descubrir un sabor diferente.
Eso explica por qué la innovación ocupa un lugar tan importante dentro de la cervecería.
La guayaba, el maracuyá, el cacao, la cebada, la malta y las diferentes técnicas de elaboración forman parte de un camino que continúa construyéndose.
Y quizás esa sea una de las mayores virtudes de los emprendimientos artesanales: nunca están completamente terminados.
Siempre hay una nueva receta.
Un nuevo ingrediente.
Una nueva combinación.
Una nueva experiencia.
Una nueva historia por contar.
Para Buscacity Gourmet, conocer a Javier Vargas y descubrir Cerveza Medieval significa precisamente eso: encontrarnos con una historia que representa el espíritu de nuestra publicación.
Queremos conocer los sabores de Colombia, pero también a las personas que están detrás de ellos.
Queremos hablar de restaurantes, hoteles, chefs, productores, empresarios y emprendedores.
Queremos descubrir destinos, pero también las experiencias que los hacen especiales.
Queremos mostrar que detrás de cada producto existe una historia y que detrás de cada historia existe una persona que decidió creer en una idea.
Cerveza Medieval es una de esas historias.
Una historia que comenzó de manera artesanal en una finca de Floridablanca y que hoy busca llevar el sabor de Santander a nuevos públicos.
Una historia donde la cerveza se encuentra con el cacao.
Donde la tradición se encuentra con la innovación.
Donde el emprendimiento se encuentra con el turismo.
Y donde un producto local puede convertirse en una experiencia capaz de representar a toda una región.
Quizás por eso, cuando levantemos una botella de Cerveza Medieval y observemos su color, su espuma y sus características, podamos verla de una manera diferente.
Porque allí no solamente hay cerveza.
Hay Santander.
Hay cacao.
Hay territorio.
Hay emprendimiento.
Hay tiempo.
Hay creatividad.
Y hay una historia que merece ser contada.
Buscacity Gourmet agradece especialmente a Javier Vargas, CEO de Cerveza Medieval, por recibirnos y compartir con nuestros lectores parte de esta historia, sus procesos, sus proyectos y su visión de la cerveza artesanal desde Santander.
CERVEZA MEDIEVAL
Una cerveza artesanal con identidad santandereana.
Casiano Bajo · Floridablanca · Santander
Cerveza Dorada · Cerveza Roja · Cerveza de Trigo · Cerveza Negra · Cerveza de Cacao
Descubrir un territorio también es descubrir sus sabores.
BUSCACITY GOURMET
El sabor de Colombia y el mundo
Una experiencia que se lee, se descubre y se disfruta.
Una publicación de Buscacity






