Colombia ante una jornada histórica: el país elige un Congreso que deberá enfrentar la mayor prueba política y social de las últimas décadas
Este domingo 8 de marzo, más de 40 millones de colombianos están llamados a las urnas para elegir al nuevo Congreso de la República, una elección que no solo definirá la composición del poder legislativo para el periodo 2026-2030, sino que también marcará el rumbo político del país en medio de profundas tensiones institucionales, crisis sociales y debates sobre el futuro de la Constitución.
En total, los ciudadanos podrán votar en 13.746 puestos de votación dentro del país y 253 consulados en el exterior, para escoger 102 senadores y 183 representantes a la Cámara, además de participar en tres consultas presidenciales que empezarán a perfilar el mapa electoral de cara a las elecciones presidenciales del 31 de mayo.

Un Congreso llamado a enfrentar los grandes dilemas del país
El nuevo Legislativo llegará en un momento crítico para Colombia. Entre los debates más trascendentales que deberán enfrentar los congresistas se encuentran temas que han polarizado al país:
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La posibilidad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente propuesta por sectores del petrismo para reformar la Constitución de 1991.
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La crisis estructural del sistema de salud.
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El aumento de la inseguridad en ciudades y zonas rurales.
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La amenaza de una crisis energética.
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Las deterioradas finanzas públicas y el déficit fiscal.
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El crecimiento de los cultivos ilícitos y la persistencia del conflicto armado.
En un sistema presidencialista como el colombiano, el Congreso se convierte en un actor decisivo: ninguna reforma estructural puede avanzar sin consensos políticos dentro del Capitolio. De hecho, analistas consideran que una de las principales dificultades del gobierno del presidente Gustavo Petro ha sido precisamente la falta de acuerdos suficientes en el Legislativo para impulsar sus reformas.

La puja política: petrismo, oposición y partidos tradicionales
Las elecciones de este domingo también serán interpretadas como un primer pulso político rumbo a la Presidencia.
El Pacto Histórico, coalición que respalda al gobierno Petro, busca ampliar su representación y aspira a 30 curules en el Senado y 45 en la Cámara. Actualmente cuenta con 20 escaños en la cámara alta.
En el otro extremo del espectro político se encuentra el Centro Democrático, principal fuerza de oposición, que busca fortalecer su presencia en el Senado con el eventual regreso del expresidente Álvaro Uribe Vélez al Congreso. El uribismo aspira a obtener cerca de 18 curules, cinco más que en las elecciones anteriores.
Sin embargo, el escenario no es sencillo para la oposición, que llega fragmentada. El movimiento Salvación Nacional, liderado por el abogado Abelardo de la Espriella, también disputa el electorado de derecha, al igual que Creemos, vinculado al alcalde de Medellín Federico Gutiérrez.
Mientras tanto, los partidos tradicionales —Conservador, Liberal, Cambio Radical y La U— buscan mantener su histórica influencia, demostrando que las maquinarias políticas siguen siendo decisivas en las elecciones legislativas.

Influencers, herederos políticos y nuevas figuras
La contienda electoral también tiene un ingrediente novedoso: la creciente presencia de creadores de contenido e influencers que han incursionado en la política. Un ejemplo fue el senador Jonathan Ferney Pulido Hernández, quien en 2022 sorprendió al convertirse en uno de los candidatos más votados.
Además, estas elecciones medirán la capacidad de transferencia de poder político familiar, con candidatos vinculados a gobernadores, alcaldes o figuras influyentes en las regiones.
Hoy en casi todas las casas políticas hay creadores de contenido. En el Pacto Histórico está Walter Rodríguez, Wally, quien obtuvo 137.000 votos en las elecciones internas del pasado 26 de octubre. En la Cámara de Representantes aparecen Laura Daniela Beltrán, conocida como Lalis, y Daniel Mauricio Monroy. En la lista a la Cámara por Medellín se medirá Hernán Muriel Pérez.
Al otro lado del espectro político, Cambio Radical tiene a Andrés Felipe Camargo; el Partido Conservador a Edwin Brito, conocido como Pechy Player; en Salvación Nacional, Alejandro Bermeo y Germán Rodríguez o el Comandante de la Verde; en la lista de Mira y Dignidad y Compromiso, Rawdy Reales Rois o doctor Rawdy, entre otros.

Escándalos de corrupción y desconfianza institucional
La campaña no ha estado exenta de controversias. El escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha salpicado a varias figuras políticas y podría influir en el comportamiento electoral.
Al mismo tiempo, las autoridades han tenido que enfrentar un clima de desconfianza alimentado por denuncias y discursos sobre un supuesto fraude electoral. Sin embargo, organismos como la Registraduría y el sistema judicial han reiterado la transparencia del proceso electoral.
Riesgos de violencia y presión de grupos armados
Otro desafío clave para la jornada electoral es la seguridad. Según la Misión de Observación Electoral, 185 municipios presentan algún nivel de riesgo electoral, de los cuales 94 están catalogados como de riesgo extremo por posibles hechos de violencia, fraude o presión de grupos armados ilegales.
En regiones como el Catatumbo, Cauca, Arauca y Caquetá, diferentes actores armados han restringido campañas políticas o presionado a comunidades, lo que aumenta la preocupación sobre la libertad del voto.
Una elección que puede definir el futuro político del país
Para analistas y exmandatarios, el Congreso que resulte elegido este domingo tendrá una responsabilidad histórica: garantizar el equilibrio institucional, debatir las reformas estructurales que exige el país y actuar como contrapeso democrático frente al poder ejecutivo.
La jornada electoral no solo determinará quiénes ocuparán las curules del Capitolio; también permitirá medir la fuerza real de las corrientes políticas que disputarán la Presidencia.
En un país marcado por la polarización, el desafío será construir consensos que permitan enfrentar los problemas estructurales de Colombia sin sacrificar la estabilidad democrática.
Este domingo, con su voto, los ciudadanos no solo elegirán congresistas: empezarán a definir el rumbo político del país en los próximos años.