Bogotá, Colombia – 3 de abril de 2025

Las relaciones diplomáticas entre naciones desempeñan un papel crucial en la movilidad internacional de los ciudadanos, y cuando estas se ven afectadas, el turismo emisivo es uno de los sectores más golpeados. En los primeros meses de 2025, la salida de colombianos hacia el exterior experimentó una leve caída del 0,3%, alcanzando un total de 884.000 viajeros en comparación con los 885.616 del mismo periodo en 2024. Si bien el descenso puede parecer marginal, su impacto se amplifica cuando se analizan destinos específicos que han sufrido importantes reducciones en el número de turistas colombianos.

Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (ANATO), señaló que “algunas situaciones diplomáticas han impactado paulatina y negativamente el flujo de connacionales hacia el exterior, incluso a sitios que tradicionalmente ocupaban los primeros lugares como preferidos para viajar”. La incertidumbre generada por cambios en los requisitos de ingreso y políticas migratorias restrictivas ha desviado la atención de los viajeros hacia otros destinos.

Dos de los países más afectados por esta situación han sido Estados Unidos y México. Entre enero y febrero de 2025, el flujo de colombianos hacia Estados Unidos disminuyó un 2%, mientras que México registró una caída drástica del 34% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Ambos destinos ocupaban posiciones clave en la lista de los países más visitados por colombianos, siendo Estados Unidos el primer lugar y México el cuarto.

“Vemos una contracción importante y más teniendo en cuenta que estos países ocupan los primeros lugares en la lista de destinos hacia los que más viajan los colombianos. Por ello, debemos trabajar en las relaciones con otros países a través de una gestión efectiva de la migración, que favorezca los flujos turísticos y beneficie a la economía del sector”, agregó Cortés Calle.

Paula Cortés Calle (@PaulaCortesC) / X

El turismo es una industria altamente sensible a factores externos como la estabilidad política, la seguridad y las políticas migratorias. Un buen manejo de las relaciones internacionales no solo promueve la diversificación de mercados y fortalece la demanda turística, sino que también impulsa la inversión extranjera y el desarrollo de nuevos productos y servicios. Sin embargo, cuando surgen tensiones diplomáticas, estas pueden traducirse en barreras de acceso y restricciones que afectan directamente la decisión de viaje de los ciudadanos.

En este contexto, el reto para Colombia es claro: fortalecer los lazos con otros mercados y promover acuerdos que faciliten la movilidad de los viajeros, permitiendo que el turismo emisivo se mantenga como un pilar fundamental para la economía y el intercambio cultural. A medida que el panorama diplomático evoluciona, el sector turístico debe estar preparado para adaptarse y buscar nuevas oportunidades de crecimiento.