Caso UNGRD: dilaciones procesales y testigos clave marcan el futuro político del senador Iván Name
El proceso de pérdida de investidura contra el senador Iván Leonidas Name Vásquez, en el marco del escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, enfrenta un nuevo episodio de retraso tras la fallida audiencia en la que debían escucharse testimonios considerados determinantes.
La diligencia, convocada por el Consejo de Estado, fue suspendida luego de que la defensa del congresista alegara la ausencia de elementos probatorios completos, en particular las grabaciones de las declaraciones previamente recolectadas.

Una audiencia clave que no se concretó
El pasado 11 de marzo se llevó a cabo la recepción parcial de testimonios de figuras centrales en el caso, entre ellas el exdirector de la UNGRD, Olmedo López Martínez, y la exconsejera presidencial para las regiones, Sandra Liliana Ortiz Nova.
Sin embargo, la ausencia del exsubdirector Sneyder Augusto Pinilla Álvarez y la controversia sobre la integridad del material probatorio llevaron al magistrado Jorge Edison Portocarrero Banguera a suspender la audiencia.
El argumento de la defensa se centró en que no se habían incorporado todos los elementos ordenados previamente, lo que, a su juicio, impedía garantizar el debido proceso.
Los testimonios: piezas clave del expediente
El Consejo de Estado ha sido claro en señalar que las declaraciones de López, Pinilla y Ortiz son fundamentales para esclarecer los hechos que sustentan la solicitud de pérdida de investidura.
Los tres exfuncionarios habrían tenido conocimiento directo de los presuntos actos de corrupción que involucran al senador Name, en un expediente que ya supera los dos años y medio de trámite.
En el centro del caso está el señalamiento de un supuesto pago de aproximadamente tres mil millones de pesos en sobornos, que habría tenido como objetivo influir en la dinámica legislativa del Senado en favor de iniciativas impulsadas por el Gobierno.
Más allá de la investidura: un proceso con aristas penales
El proceso en el Consejo de Estado no es el único frente judicial para Iván Leonidas Name Vásquez. Paralelamente, el congresista enfrenta una investigación en la Corte Suprema de Justicia, donde se indagan posibles responsabilidades penales relacionadas con el mismo entramado.
Este doble escenario —disciplinario y penal— eleva la complejidad del caso y sus implicaciones políticas, especialmente en un contexto donde la legitimidad institucional está bajo escrutinio.
La UNGRD en el centro del escándalo
El caso se inscribe en uno de los mayores escándalos recientes de corrupción en el país, que involucra a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, una entidad clave en la atención de emergencias y manejo de recursos públicos.
Las investigaciones han revelado presuntas irregularidades en la contratación y uso de recursos, así como posibles redes de influencia entre funcionarios y actores políticos.
Debido proceso vs. celeridad: una tensión constante
La suspensión de la audiencia vuelve a poner sobre la mesa un dilema frecuente en procesos de alto perfil: la necesidad de garantizar todas las condiciones del debido proceso frente a la exigencia de celeridad en decisiones que tienen impacto político e institucional.
Mientras la defensa insiste en la importancia de contar con todas las pruebas, sectores críticos advierten sobre el riesgo de que las dilaciones afecten la confianza ciudadana en la justicia.

El proceso contra Iván Leonidas Name Vásquez se encuentra en una fase decisiva, donde la práctica de pruebas y la valoración de testimonios serán determinantes para definir su futuro político.
Más allá del desenlace, el caso representa un nuevo desafío para las instituciones: demostrar que los mecanismos de control funcionan con independencia, rigor y transparencia.
En un país donde la corrupción sigue siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas, cada decisión en este expediente tendrá un impacto que trasciende lo individual.